La competitividad feroz y que en muchos casos no respeta ni formas ni principios, el nuevo turismo llegado desde países tan diversos, la nueva cocina que se elabora en la actualidad, la nueva tecnología en los distintos departamentos, los medios de comunicación con internet a la cabeza, los medios de transporte que hoy nos permiten llegar a cualquier lugar y también las mejoras conseguidas como consecuencia en la formación de los profesionales, han ayudado sin duda a mejorar los sistemas de producción.
Pero ¿en qué medida está afectando al consumidor estos cambios en los distintos apartados?: Oferta gastronómica con (relación precio calidad) y servicio que recibe. A mi juicio, el consumidor, no solo no ha ganado, sino que está perdiendo calidad en el servicio que le presta el sector y calidad con respecto a las distintas ofertas gastronómicas que encuentra en los distintos modelos de negocio del sector.
Para la mayoría de las empresas del sector, el objetivo fundamental son los beneficios. Unas veces motivadas por la situación actual de crisis y otras por mala gestión. Evidentemente siempre va a estar condicionado al precio que paguemos comer mejor o peor. Sin embargo, comer mal no debería de ocurrir nunca, independientemente de lo que se pague, que es lo que suele ocurrir. Es decir: Se puede tomar una crema de verduras y unos huevos fritos con patatas más una copa de vino y haber comido divinamente por 6€. Y además con limpieza y organización, ¿o no?. Pues bien, ¿En cuantos lugares se puede hacer esto? Yo diría que en menos de diez en toda España.
¿Por qué ocurre esto? A mi juicio esto ocurre porque en primer lugar el sector con los profesionales, en especial de la cocina a la cabeza, han dejado de hacer cocina tradicional a su justo precio, para subirse al tren de la moda de la nueva cocina, menospreciando y dejando de lado la cocina tradicional española en pro de esa moda absurda en muchos casos. Tremendo error. Claro que había que evolucionar y reciclarse, pero no a costa de abandonar nuestra extraordinaria cocina. En más de una ocasión, Consultoria Hostelería ha manifestado no ser muy partidaria de toda la nueva cocina que se está elaborando en la actualidad, estoy convencido que más pronto que tarde, pasará de moda como todo en la vida y al final se volverá a nuestra cocina ESPAÑOLA con mayúsculas y punto.
En España se tiene la mala costumbre de minusvalorar y despreciar todo lo relacionado con lo español y la cocina no iba a ser menos. Esto probablemente no tenga mucho que ver con lo que estoy tratando en este articulo, sin embargo en cualquier actividad o profesión lo primero que hay que tener claro es de donde venimos y hacia donde nos dirigimos. Podemos hacer nueva cocina, pero eso no significa que entres a comer a un restaurante en España de nivel o al menos eso intenta vender la propiedad y que no encuentres una receta de cocina española en su oferta gastronómica. Es increíble pero esto pasa.
En muchos de estos restaurantes, cuando un plato llega a la mesa, seríamos incapaces de saber si lo que nos llega es realmente lo que hemos pedido, con tanto diseño, tanta flor de perejil, tanto culis, etc. Espero que no tardando mucho el cliente de estos restaurantes sea más exigente y reclame siempre y exija que en el plato que ha pedido, una vez en la mesa, contenga lo que le han ofrecido. Difícil lo va ha tener.
En cualquier caso, son pocos los clientes que visitan este tipo de restaurantes por segunda vez ¿ Por que será? Estos mismos ya se están empezando a analizar. Por ahí se empieza.
Gracias y hasta otra
Jesús San José.
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